Se dice que el confort de una vivienda también tiene su importancia en la sección del baño. Esta parte de la casa es vital porque nos permite refrescarnos en cualquier momento, por lo que siempre estaremos en ella durante unas cuantas veces al día. De seguro te has estado preguntando, ¿será mejor un plato de ducha o una bañera? Esta incógnita se la hacen cientos de usuarios, pues cada forma cuenta con sus características, ventajas y desventajas.

En primer lugar, vale la pena comentar que el plato de ducha está ganando mayor terreno en el mercado, pues brinda cientos de bondades en cuanto al espacio. Sin embargo, la bañera no se queda atrás, pues aunque se trate de una alternativa vintage, se han estado desarrollando nuevos modelos que resultan más ergonómicos y hasta mejores para una población del hogar: los niños.

Si deseas aclarar tus dudas, has llegado al lugar correcto. En Goian nos gusta emitir recomendaciones y despejar todas las incógnitas de nuestros usuarios. Así que aquí podrás conocer las características, ventajas y algunas desventajas de ambas opciones.

Lo primero, el plato de ducha

El plato de ducha puede ser una opción viable por las posibilidades que existen para personalizar esta sección del cuarto de baño. Las principales características de esta opción son las siguientes:

  • Pueden resultar más económicas.
  • El plato de ducha reduce el consumo de agua de forma significativa.
  • Ahorra espacios que pueden ser utilizados para ubicar otros objetos, un toallero, por ejemplo.
  • Resulta la mejor alternativa para personas con discapacidad o personas de la tercera edad y con problemas de movimiento.
  • Perfectas si se colocan en una esquina. Desde allí, pueden adaptar la forma cuadrada, circular, entre otras.
  • Una de las desventajas es que los trabajos de reforma pueden ser engorrosos. También, el presupuesto puede aumentar o disminuir de acuerdo a la calidad de los materiales. Pero como siempre afirmamos en Goian, mientras un material tenga mayor calidad, menores serán las preocupaciones del cliente a largo plazo.
  • Existe una gran gama de opciones; tanto en tamaño, como en colores y precios.

 

Ahora la contraparte, la bañera

  • Es la opción ideal si tenemos hijos, ya que puede resultar en un espacio de juego y comodidad, tanto para el menor, como para el representante.
  • Su precio suele ser mayor al de un plato de ducha.
  • Los nuevos modelos son más ergonómicos y cada vez ofrecen mayores servicios.
  • Una desventaja es que pueden perder el brillo por estar revestidas con una capa de esmalte. Además, pueden partirse con facilidad cuando se cae un objeto contundente sobre ella.

 

Todo varía de acuerdo a nuestras necesidades.

Está de más decir que todo varía en lo que estés buscando, en tu presupuesto, en el espacio disponible y en los gustos de forma general. Toma en cuenta cada ítem para que la elección sea perfecta, así disfrutarás de haber seleccionado la mejor alternativa para el goce de todos tus familiares.

¿Prefieres el plato de ducha, o te quedas con la bañera? Esperamos todos tus comentarios e inquietudes.