Es posible que decidas hacer obras en tu casa, darle un toque más actual o bien solucionar los principales problemas de accesibilidad que tiene. Sea como fuere, todo tipo de reforma integral que se realice debe contar con un conjunto de medidas previas que pueden establecer las bases de esas remodelaciones.

En ocasiones tenemos que estudiar previamente lo que se hará y cómo. Esto indicará los pasos a seguir en cada momento de las obras y a la vez, indicará a los especialistas que se encargarán de realizarla que documentación es necesaria para sacar adelante el proyecto que se está llevando a término en tu domicilio.

Antes de comenzar ningún tipo de acción en tu hogar deberás tener claro que vas a hacer. No es lo mismo colocar un cuadro que tirar un muro. De este modo, debemos diferenciar entre las distintas categorías de obras existentes. 

Tipos de reformas

Actualmente, existen distintas tipologías de reformas según su naturaleza y es que no todas las reformas son iguales. Por ello, primero de todo es conocer todos los cambios que realizaremos en nuestra casa. De este modo, nos encontramos con dos tipos:

Obra menor

Es posiblemente la tipología de obra que más se realiza y seguramente las hayas realizado en casa y no lo sepas. Las obras menores son las más sencillas. Una obra menor es una simple reparación de una puerta o bien colocar algunos revestimientos en tu casa, algo que se puede considerar sin importancia y que en nuestro día a día solemos realizar en casa.

Entre otro tipo de modificaciones, nos podemos encontrar como la instalación de cerramientos, puertas, ventanas, o bien eliminar cualquier tipo de barrera arquitectónica, junto a la instalación de calefacción, gas o agua. Se trata de un tipo de cambios simples y que cuentan con un presupuesto reducido. 

Para este tipo de obra, se necesita una licencia de obra menor que está programada para un tiempo determinado y únicamente se necesita la fotocopia del DNI y un justificante de pago de las tasas requeridas. 

Obra mayor

Las obras mayores son lo más parecido que existe a las reformas integrales y es que se realizan cambios en la infraestructura de la vivienda u hogar. Se hacen principalmente con la intención de solucionar un problema de primer grado en la estructura existente en el local o domicilio, impidiendo el correcto funcionamiento del día a día de los residentes.

Entre otras acciones a realizar, se considera una obra mayor, la rehabilitación integral de un inmueble, la ampliación de su altura, la modificación de una estructura, las demoliciones, los cambios de local comercial a vivienda o bien la actuación para garantizar la protección contra incendios. Todo ello puede generar problemas con la comunidad, especialmente cuando se prevé una alteración de las zonas comunes, por lo que se recomienda que la obra sea aprobada previamente por los vecinos o que estos estén informados.

Este tipo de obras llevan consigo varios cambios importantes, por lo que no se pueden llevar a cabo sin estudiar previamente las peculiaridades de cada proyecto. De este modo, se debe contar con un plan de obra en el que se determine y especifique los pasos a realizar en una remodelación de gran envergadura. Además, es aconsejable contratar un proyecto llave en mano para que una misma empresa pueda gestionar todo el proceso, desde la reforma hasta la burocracia y el diseño de interiores.

Qué necesitas para pedir una licencia de obra mayor o para reforma integral

Es posible que no lo sepas, pero obligatorio tener un proyecto de obra, el cual debe estar redactado y firmado por un arquitecto y contar con el sello del colegio profesional. Este documento es el más importante, y es que el ayuntamiento lo estudiará con detenimiento para aprobarlo o no. 

Como se ha comentado anteriormente, es vital que en el proyecto de obra se especifiquen minuciosamente cada uno de los pasos a seguir y de los cambios que están previstos introducir en el hogar o local. Se trata de hacer un ejercicio de planificación para evitar los problemas que se puedan producir durante la ejecución. 

Una vez tengamos el proyecto de reforma redactado, tendremos que acudir a la entidad u organismo municipal encargado y cumplimentar la documentación necesaria para solicitar el permiso de obra pertinente. A todo ello, tendremos que realizar el pago de las costas, que suele oscilar entre el 3% y el 6% de su presupuesto más pagar el 21% del IVA de la reforma. Habitualmente todos estos pasos los deben de realizar la propia empresa que realizará la obra, por lo que el cliente no tendría que preocuparse. 

Cuando se entregue la documentación pertinente, un equipo técnico analizará los documentos, siendo el Arquitecto Municipal quien emita el informe técnico, procediendo a la resolución de la Junta del Ayuntamiento.