Mantener la temperatura en el interior de tu hogar es uno de los aspectos más importantes de nuestro día a día.  En muchos casos pensamos que tenemos nuestro hogar con un aislamiento relativamente correcto, pero no es así. La casa perfecta no existe y siempre existen puntos de fuga térmicos que harán que nuestra rutina sea cada vez más complicada de llevar. 

Conservar la temperatura idónea para tu hogar no es fácil, pero es altamente posible siempre que sepas reaccionar de la manera correcta. Siendo indiferente el tipo de edificación y los años que tenga la construcción en cuestión, en muchas ocasiones los materiales pierden eficacia con el paso del tiempo, por lo que la estabilidad del edificio puede tener importantes deficiencias técnicas. Llevar a cabo reformas energéticamente eficientes para mantener la temperatura de tu hogar será clave tanto para tu confort y economía como para la sostenibilidad ambiental.

¿Qué es el aislamiento para un hogar?

A la hora de hablar del aislamiento de un hogar, también tenemos que hablar de la estanqueidad. En los edificios modernos se ha cambiado la dinámica de la construcción, algo que no se observa únicamente en los edificios de nueva edificación, sino que también en muchos otros, donde los métodos de construcción han permitido que el frío y el calor no entren en las estancias de la casa. 

La mejora en el ámbito de la construcción se ha notado también en el confort de cada hogar. Históricamente, según los datos que existen en el Ministerio de Fomento español, 2 de cada 3 casas o edificios fueron construidos sin materiales aislantes, por lo que son más proclives a emplear elementos externos, como puede ser el aire acondicionado o la calefacción para mantener el hogar en un ambiente cómodo.

Cuando hablamos de aislamiento térmico o estanqueidad nos referimos principalmente a todos esos elementos o materiales que podemos emplear que permitan que la temperatura en el interior de un domicilio concreto se mantenga dentro de las ratios estimadas, proporcionando así una correcta y eficiente ventilación.

El aislamiento térmico es necesario para tu hogar

Posiblemente, cuando estés informándote de las ventajas e inconvenientes de incorporar a tu domicilio u hogar aislamiento térmico, se te generan muchas dudas acerca de su idoneidad. Por ello,  desde Goian os queremos facilitar algunos de los beneficios que pueden aportar a tu día a día este tipo de materiales:

  • Con la incorporación de materiales aislantes a tu edificación, se reduce y optimiza el gasto energético, algo que se ve reflejado en el volumen de emisiones de CO2, junto a un sobreconsumo de electricidad y combustibles que dañan a nuestro ecosistema.
  • Los aislantes térmicos ayudan a mantener tu hogar en óptimas condiciones de temperatura, generando un ambiente agradable en todo momento.
  • El hecho de incorporar materiales que son aislantes térmicos te ayudan a reorganizar las estancias de tu casa, sacándole el máximo partido a sótanos o buhardillas.
  • Con un buen aislante térmico se puede aprovechar al máximo el consumo energético, reduciendo así las pérdidas de frio o calor. De este modo, se estima que se pueden reducir hasta un 30% de ahorro en el consumo de nuestra factura.

Puntos de pérdida térmicos del hogar

Los puntos ciegos térmicos de un hogar son varios, cada vez están más expuestos. Este es el caso de las fachadas, que en muchos casos no cuentan con material aislante en su construcción. Por otro lado, las paredes o tabiques no cuentan normalmente con este elemento, por lo que es habitual que las temperaturas cálidas se trasladen al exterior del domicilio y las frías del exterior se introduzcan en el mismo.

Los tejados suelen tener el mismo problema. Tradicionalmente, no se incorporaba ningún tipo de aislante, pero ahora se suelen aplicar aislantes térmicos debajo de las tejas. Respecto a los suelos, se puede incorporar el material encima del hormigón forjado y en caso de suelos radiantes se recomienda incorporar una lámina de polietileno. Por su parte, los techos tienen normalmente pérdidas en zonas de las buhardillas, es decir, donde se conecta directamente con el exterior.

Tipos de aislantes térmicos

Actualmente, existen varios tipos de aislantes térmicos según su naturaleza y el material de fabricación. Estos cuentan con ciertas características que facilitan el hecho de mantener la temperatura correcta en el interior del hogar. 

Aislantes térmicos sintéticos

En este caso nos encontramos con dos materiales principales. Por un lado, está el poliestireno expandido, más conocido como corcho blanco, que es un material ligero, de fácil instalación y económico. Se trata de un aislante térmico que predomina en fachadas, paredes, techos y suelos con una alta capacidad de impermeabilidad. 

Por otro lado, está el poliestireno extruido, que es impermeable y cuenta con una dureza significativa, su uso es esencialmente en fachadas y cubiertas, situándose principalmente en zonas con alta humedad.

Aislantes térmicos reflexivos

Se trata de materiales multicapa con espuma en su interior, o bien de burbujas con revestimiento de aluminio. Su principal ventaja es el reducido espesor, por lo que es la mejor opción para colocar bajo estructuras de cartón yeso y cubiertas inclinadas, destacando por su material antialérgico y fácil instalación. 

Aislantes térmicos minerales

La lana de roca es la mejor opción. Con una fabricación con roca volcánica fundida, su uso está destinado para suelos, paredes interiores y fachadas. A todo ello, cuenta con una capacidad aisladora acústica y de fuego. 

La fibra de vidrio es un material aislante que ha sido fabricado a partir de arena fundida. Con un uso para paredes interiores, falsos techos o bajo cubierta, cuenta con capacidades de aislante acústico.

Aislantes térmicos ecológicos o reciclados

El corcho es uno de los principales aislantes térmicos, siendo natural y ecológico. Tiene una gran capacidad para aislar y se encuentra principalmente en paredes y suelo. Con una alta durabilidad, garantiza su uso en zonas húmedas, es hipoalergénico y no tiene olor. 

Por último, el geotextil se ha fabricado mediante materiales reciclados y es reciclable. Cuenta con características térmicas y acústicas en materia de aislantes, con una buena gestión de la humedad y no suele sufrir importantes desgarros. A todo ello, no comporta problemas graves para la salud.