Es posible que tengas en tu haber un piso y te estés planteando reformarlo para venderlo. No es una locura, es una de las prácticas que más se han visto incrementadas en los últimos años,  especialmente en ese tipo de grandes tenedores que buscan sacarle un rédito económico a su domicilio.

El home staging, más conocido como reformar un inmueble para ponerlo a la venta, se ha extendido en una sociedad que busca el domicilio perfecto sin importarle el gasto que se puede producir. Con ello, se consigue crear un vínculo de propiedad entre el hogar, el propietario y el arrendatario.

Cuando hablamos de home staging, nos referimos a la tendencia popularizada a principios de la década de los años 70 por Bárbara Schwarz en Estados Unidos. Esta técnica sembró precedente a la hora de vender una casa. Este modelo cuenta con el claro objetivo de que cualquier persona que visite tu hogar tengan el deseo de vivir en ella inmediatamente

reformar para vender

En el momento de reformar para vender lo que se está haciendo es despersonificar la vivienda o inmueble para dotarle de unas características visuales y físicas muy concretas. Con esta acción se consigue aportar un valor adicional a la misma y se genera una concepción distinta a los posibles compradores de sus necesidades reales. 

Por qué reformar pisos para vender

No todos los pisos están aptos para vender a la primera de cambio. En el fondo, es algo que todos somos conscientes de ellos y por ello, se intenta tapar esos errores o déficits que nos podemos encontrar en ellos. En este sentido, siempre optamos por revalorizar la estancia en cuestión aportando o incluyendo alguna novedad atractiva. 

Normalmente, las casas que tenemos tienen nuestra esencia y particularidad. Esto incide en la visión que pueda tener el cliente sobre la misma. En cambio, si incorporamos algunos elementos  hará que el valor de la misma se vea incrementado. Siendo sinceros es una opción que no hay que descartar. Una reforma integral puede suponer un 20% adicional al valor de la obra, mientras que la rehabilitación en el mejor de los casos se estima alrededor de un 10%. 

reformar para vender

El negocio de reformar para vender se encuentra en uno de sus puntos álgidos. Muchas personas ven en ello un modo de subsistencia y especulación. Se caracteriza por comprar un piso antiguo a un precio reducido y luego venderlo tras incorporar algunas reformas que hará que el valor del inmueble se vea incrementado significativamente. 

Factores que influyen

En el momento de realizar una obra en un inmueble o bien reformar para vender, es necesario comprender todas las potencialidades de ese edificio. A todo ello, se necesita comprender las necesidades de cada estancia. A continuación os detallamos los factores más importantes: 

  • Estado del edificio: En el momento de hacer con un piso o una cosa, es necesario comprender como se encuentra el estado del edificio o de la fachada. Es por eso que tienes que valorar también las necesidades de cada inmueble y la estructura. Esto te puede ayudar a evitar posibles derramas, y gastos imprevistos. No olvides que este tipo de situación pueden demorarse en el tiempo por las normativas internas. 
  • Reforma del piso para vender: Es el aspecto más determinante y en él seguramente destines una alta cantidad de dinero que hará que la inversión se vea incrementada. Se necesita que la vivienda sea competitiva en un mercado en constante cambio. 

  • Estado del inmueble: No todos los domicilios son dignos de reformar para vender. Tienes que considerar que el estado del mismo puede interceder negativamente en el valor de la vivienda, algo que supondrá una menor rentabilidad del mismo.
  • Ubicación geográfica: Es un elemento que incide directamente, suele influir a la hora de captar clientes. Por ello, cuando se opta por coger un piso en una zona no urbana, céntrica, algo que permite que el precio de la vivienda se vea reducido. 

¿Merece la pena reformar?

Seguramente se te planteen muchas opciones a la hora de reformar para vender. Es algo habitual, pero no tienes que tenerle miedo en ese aspecto. Es bastante probable que la reforma que tengas pensada en incorporar a tu hogar no sea del todo productiva ni sea realmente lo que necesitas. Por ello, se recomienda que estudies completamente todas las opciones viables que potencialmente permitan que tu domicilio cuente con una mayor presencia en el mercado inmobiliario.

Si todavía tienes dudas sobre si dar el paso a reformar tu piso para vender o no, te recomendamos que sigas leyendo: 

Ventajas

El hecho de reformar tu piso para venderlo supone importantes ventajas tanto para el vendedor como para el comprador, más allá del lavado de imagen de la instalación. A continuación detallamos esos aspectos más importantes:

reformar para vender

  • Riesgo mínimo: Cuando inviertes en un domicilio o inmueble a reformar y realizas los cambios, esa inversión es a bajo riesgo. Todo esto es debido a que lo compras a un precio inferior al que debería estar en el mercado e incorporas algunas novedades, aportando un valor diferencial que permite que su precio sea más alto que el inicial.
  • Mejora la rentabilidad: Si eres capaz de hacer adecuadamente las obras, conseguirás que su rentabilidad se vea incrementada. Eso es un hecho, siempre y cuando seas consciente de que tienes que realizarlas durante un periodo concreto de tiempo sin demorarse más de lo necesario.
  • Fomenta la versatilidad: Los inmuebles a reformar suelen contar con un diseño clásico y arcaico. Con este tipo de proyectos se consigue dotarle de un mayor prestigio y versatilidad, dotándole de un diseño sofisticado que suponga una nueva concepción del inmueble.

Desventajas

En el momento de tener un inmueble para mejorar o reformar, tienes que tener en cuenta que el diseño inicial no es el esperado y que se puede mejorar notoriamente. Por ello, tienes que conocer esos elementos no tan buenos a la hora de enfrentarte a una reforma para vender:

  • Fuerte inversión: Es una de las más típicas, pero cualquier reforma comporta una elevada inversión. Por ello, es necesario ajustarse lo máximo posible al presupuesto inicial y obviar cualquier otro tipo de gasto innecesario.
  • Imprevistos: Es una de las palabras más temidas y no es para menos. En cualquier obra o reforma surgen imprevistos que harán que se retrase el proyecto y pueda suponer un gasto adicional.